La depilación con cera caliente

Existen muchas técnicas de depilación, usando una silk-épil, con cera fría o caliente, a cuchilla, la depilación láser… pero la más extendida sin duda es la depilación que se realiza con cera caliente, posiblemente porque da unos resultados muy buenos con un coste de dinero y tiempo relativamente pequeño.

El modo de empleo de la depilación con cera caliente es muy sencillo. Se trata de aplicar la cera, previamente calentada, en el lugar de nuestro cuerpo donde queramos sacar el vello. Hay que aplicarla con una espátula y esparcirla, por ejemplo, por nuestras piernas. Así hasta que terminemos. Es recomendable repetir el procedimiento otra vez más para unos buenos resultados.

El procedimiento de depilación con cera es muy mecánico, pero aquí van algunos trucos para que nuestra depilación sea perfecta.

La cera se debe arrancar en la misma dirección que crece el vello. Si lo hacemos en la dirección opuesta hay posibilidad de que se nos enquisten los pelos.

Para que el proceso de depilación con cera sea completo, debemos realizarlo cuando nuestro vello tenga una longitud de medio centímetro más o menos. En las ingles incluso debe ser un poco más largo.

Hablando de las ingles, es aconsejable cortar con unas tijeras el vello más largo, y a la vez exfoliar con cremas la zona unas horas antes de depilarte.

Es bueno probar productos nuevos de depilación, y ahora en el mercado existen algunos muy interesantes relacionados con la depilación. Un buen ejemplo es un producto que viene en forma de bote, con bandas de tela, que se calienta fácilmente en el microondas.

Si en lugar de depilarnos en casa realizamos la depilación en un centro especializado, vigila que la cera que te aplican sea de un solo uso.

Estos pequeños trucos con la cera caliente nos pueden ayudar a que nuestra depilación sea menos dolorosa y que sus resultados sean un poco mejores.